Fotografía por Lorena Caisapanta

Johan toca la guitarra

A lo lejos escucho los toques intensos de batería y los primeros acordes de las guitarras de la banda Futton 29. La luz es tenue, pero permite ver los perfiles de aquellos personajes tocando una melodía punk. En el escenario, se acumulan las chaquetas, llenas de spikes, las camisetas negras, las manillas de cuero adornando en las muñecas, las tinturas exageradas en el cabello, los piercings de la oreja y la lengua y por supuesto las botas de cuero. El  show punk había empezado.

El punk es un género musical que surgió a mediados de los años 70, se lo identifica por sus armonías toscas, sonidos enérgicos y letras con una posición política y social. Manifiestan su oposición al régimen capitalista, y se consideran undergournd por ser alternativos, independientes y ajenos a una cultura oficial. Junto con la música concibieron una co-cultura antisistema como una filosofía de vida.

Por supuesto que soy un punk nazi, expresa Johan Loaiza de 22 años, con una mirada penetrante y juiciosa. Lleva una camiseta negra con el símbolo de la anarquía, y la frase: punk revolución pirata libre. El se considera un muchacho revolucionario.

A mí no me importa la política capitalista, dice Bryan Silva de 20 años mirando su guitarra mientras habla; viste una camiseta negra con el símbolo crossbuster, del grupo Punk-rock Bad Religión y un chaleco lleno de íconos contrarios a su ideología. Al empezar la noche se apagan los instrumentos, el gran show de los punks se va disolviendo; los piercings y las crestas pronunciadas se refugian en la noche hasta encontrar un nuevo escenario.

Fotografía por Lorena Caisapanta

Bryan toca la guitarra.

Fuente: Futton 29 (Johan y Bryan integrantes de la banda)

Realizado por: Lorena Caisapanta. Periodo 47, grupo 721.